Los cursos están planteados tanto para iniciarse como para profundizar y perfeccionar técnicas. Asistir dos horas a la semana permite avanzar de forma progresiva, afianzar conocimientos y disfrutar aún más del proceso creativo. Es un regalo semanal para una mente hiperestimulada: un espacio de desconexión donde trabajar la creatividad, desarrollar habilidades artísticas y dedicar tiempo de calidad a uno mismo.